Desde que cree este blog estoy aprendiendo muchísimas cosas de cocina gracias a mis lecturas de las recetas que rondan por la blogosfera gastronómica. Si hace unos meses me dicen que voy a hacer con mis propias manos una mermelada casera no me lo hubiese creído. Siempre he pensado que era una receta muy complicada y laboriosa -además, si soy sincera, no soy muy amante de las mermeladas-. Sin embargo, cuando por curiosidad empecé a mirar cómo se hacia vi que no tenia que ser tan difícil como pensaba y decidí hacerla.
Es una receta que está publicada en muchos blogs que sigo pero me quedé con la del Blog de cuina de la Dolors -una gran profesional en el mundo de la cocina y, para mi, una maestra-. No obstante, tuve que hacer una pequeña variación. Dolors añade a la mermelada una manzana pelada, descorazonada y troceada. El motivo de añadir esta fruta, como bien explica en su entrada, es que hace que espese la mermelada. Cuando yo me puse a hacerla me di cuenta que no quedaban manzanas en casa y me arriesgué a preparar la receta del mismo modo pero sin esta fruta. No estaba segura que me saliera bien pero únicamente tuve que dejar la mermelada al fuego un rato más para conseguir la densidad adecuada. Y... ¡voilà! Conseguí una mermelada suave, dulce y delicada que nos puede dar mucho juego en la cocina. Mi padre, que es el más goloso de la casa y mi Pepe Rodríguez -jurado más crítico del programa Masterchef- particular, con sólo probarla ya me estaba dando ideas de cómo utilizarla para otras recetas. Por ejemplo, acompañada con un queso fresco para postre o para rellenar tartas y bizcochos.
Ingredientes:
800 gr de naranjas peladas
400 gr de azúcar
Ralladura de 1 naranja
Preparación:
Lavamos una naranja y rallamos la piel. Reservamos.
Pelamos todas las naranjas quitando la parte blanca -es lo que amarga la mermelada- y troceamos la pulpa. Hacerlo dentro de un cuenco para no desperdiciar el zumo que suelta porque también lo utilizaremos.
En una olla, ponemos las naranjas junto con el azúcar y dejamos cocer a fuego lento durante 15 minutos y removiendo de vez en cuando. Pasado este tiempo, añadimos la ralladura de naranja y dejamos cocer unos 15 minutos más.
Retiramos del fuego y lo introducimos en tarros de cristal previamente esterilizados. Cerramos y dejamos que se enfríe con los tarros boca abajo.
*Para esterilizar los tarros los puse en agua hirviendo durante 10-15 minutos.