domingo, 21 de septiembre de 2014

Mesa dulce Paris

A pesar de que en estas vacaciones he decidido darle una pausa al blog, vuelvo con ganas de enseñaros nuevas recetas, seguir probando cosas nuevas en la cocina, mejorando las que ya sabía y, sobretodo, enseñaros algo que me hace especial ilusión: nuestra primera mesa dulce.


¿Y porque hablo en plural? Porque esta aventura repostera ha empezado de la mano de mi amiga Laura del blog The Sweetest Thing. Aunque nos conocimos en el trabajo, lo que realmente nos unió fue la pasión por la cocina y, al poco tiempo, decidimos poner en común nuestros conocimientos en este mundo y aprender la una de la otra. Después de realizar algunos encargos de pasteles, cupcakes y galletas decoradas para ocasiones especiales, hemos tenido la oportunidad de realizar una mesa dulce para un gran acontecimiento: la boda de Eli y Luis, el pasado 7 de septiembre. El cuidar cada detalle de la mesa dulce para que estuviese a la altura de la boda desde el momento en que decidimos cómo la íbamos a realizar ha sido una bonita experiencia para nosotras y nos hace mucha ilusión que hayan confiado en nuestras manos. Por eso, tengo que dar las gracias a Eli por dejarnos endulzar un día tan especial.

Os dejo con las fotos que realizó Helena, ¡una gran fotógrafa!(https://www.facebook.com/helena.pintor)










lunes, 21 de julio de 2014

Patates fregides de la iaia

Las patatas fritas son un plato asegurado tanto para niños como para adultos. Además, si son caseras y están hechas con todo el cariño del mundo todavía mejor.  

- Iaia, què hi ha avui per dinar?
- Patates fregides. Va, aneu a rentar les mans i seieu a taula. 
- Vale!!!

Después de estas palabras, una sonrisa enorme invadía nuestras caras y nos lavábamos las manos lo más rápido posible para llegar cuanto antes a la mesa. Una vez en la cocina, mi abuelo ya estaba sentado presidiendo la mesa y mi hermano, mis primas y yo sin tener que decirnos nada ya sabíamos donde teníamos que sentarnos cada uno. Mientras la iaia estaba acabando de dar el último toque a las patatas, mi abuelo nos preguntaba cómo había ido el cole y qué habíamos hecho. Cada uno de nosotros, contaba sus historias esperando impacientes la comida. Al fin, la iaia nos pedía los platos uno a uno. Eran unos platos de cristal de color verdoso que los llenaba de patatas fritas hasta arriba sin ningún miedo a que no nos lo termináramos todo. Sabía perfectamente que no íbamos a dejar ni una patata. 


Estaban cortadas muy pequeñas y su interior era blandito. Sin embargo, por fuera estaban tan crujientes que se quedaban pegadas entre ellas. ¡Disfrutábamos tanto comiendo que ninguno queríamos que se nos terminaran!




Intento hacerlas como siempre la he visto a ella y no consigo que me salgan igual. ¿Cuál era su secreto? ¿El corte de la patata? ¿La temperatura del aceite? ¿El tiempo de freírlas? Fuera lo que fuera, aquellas patatas quedaran en nuestro recuerdo y podremos saborearlas cada vez que cerremos los ojos y nos imaginemos aquella escena en casa de la iaia comiendo las mejores patatas que jamás hemos probado.




T'estimem iaia.

Amb molt de carinyo dels teus nets: Oscar, Helena, Marta y Sandra

lunes, 23 de junio de 2014

Mesa dulce 50 cumpleaños

Después de un tiempo con el blog un poco abandonado vuelvo a publicar con muchas ganas de seguir compartiendo recetas y llenando este pequeño recopilatorio de platos que tanto disfruto haciendo. 
Y, ¿qué mejor manera de volver a publicar que con un acontecimiento único? Y digo único porque 50 años sólo se cumplen una vez en la vida. Así es, ayer fue el cumpleaños de mi madre y por eso hoy le dedico este post. Ella tenía muchas ganas de que llegara su día y celebrarlo con la gente que más quiere y yo tenía muchas ganas de hacerle algo especial. 



Por ese motivo, decidí prepararle una mesa dulce. Después de recorrerme tutoriales, páginas de Internet y, sobretodo, fotografías de Pinterest, me puse a diseñar cómo quería la mesa para mi madre. Realmente, el trabajo que tiene preparar algo así no se llega a apreciar del todo hasta que lo haces. Qué recetas se van a preparar, cómo va a ser la decoración, que colores se van a utilizar, de cuánto tiempo dispones para hacerlo o dónde vas a montarlo son sólo las ideas principales que tienes que tener en cuenta con mucha antelación. Eso si, siempre pensando en quien va dirigida la mesa. 

En mi caso, tenía clara una cosa: el pastel. Hace tiempo que quería hacer un Naked Cake y no podía desaprovechar esta ocasión para hacerlo. El relleno, cómo no, de chocolate blanco. El preferido de mi madre. En cuanto al bizcocho, de chocolate negro intenso para contrastar sabores.
Las galletas opté por hacerlas de dos sabores distintos: de vainilla y de naranja. Las primeras ya las había hecho en otras ocasiones y sabía que en casa gustaban mucho a todos. En cambio, las de naranja, era la primera vez que las hacía. Compré pasta de naranja y se la añadí a la masa. El resultado nos encantó a todos. 
Los cupcakes son de red velvet, un sabor que ya se ha convertido en un clásico de la reposteria, y de coco y piña. Éste, todo un éxito. Seguí la receta del libro de recetas de la Pastelería Hummingbird pero en el buttercream, en lugar de leche de coco cómo indica en el libro, le puse leche normal y coco rallado. Eso si, con menos azúcar. 
Para los que son más tradicionales, hice un brownie de chocolate negro con nueces y tiramisú. La idea de ponerlo en vasitos de yogur de cristal con las cucharitas de madera atadas con baker twine me parece muy acertado para que cada uno se coma el suyo de manera individual. Además que como decoración quedan muy bonitos. 
Para beber, zumos de frutas, batido de chocolate y horchata.



Mi madre se puso muy contenta cuando vió el resultado y eso es lo que me hizo más feliz. Ahora espero que lo recuerde siempre con mucho cariño y yo poder tener otras ocasiones para preparar otra mesa dulce.

¡Espero que a vosotros también os haya gustado!