lunes, 21 de julio de 2014

Patates fregides de la iaia

Las patatas fritas son un plato asegurado tanto para niños como para adultos. Además, si son caseras y están hechas con todo el cariño del mundo todavía mejor.  

- Iaia, què hi ha avui per dinar?
- Patates fregides. Va, aneu a rentar les mans i seieu a taula. 
- Vale!!!

Después de estas palabras, una sonrisa enorme invadía nuestras caras y nos lavábamos las manos lo más rápido posible para llegar cuanto antes a la mesa. Una vez en la cocina, mi abuelo ya estaba sentado presidiendo la mesa y mi hermano, mis primas y yo sin tener que decirnos nada ya sabíamos donde teníamos que sentarnos cada uno. Mientras la iaia estaba acabando de dar el último toque a las patatas, mi abuelo nos preguntaba cómo había ido el cole y qué habíamos hecho. Cada uno de nosotros, contaba sus historias esperando impacientes la comida. Al fin, la iaia nos pedía los platos uno a uno. Eran unos platos de cristal de color verdoso que los llenaba de patatas fritas hasta arriba sin ningún miedo a que no nos lo termináramos todo. Sabía perfectamente que no íbamos a dejar ni una patata. 


Estaban cortadas muy pequeñas y su interior era blandito. Sin embargo, por fuera estaban tan crujientes que se quedaban pegadas entre ellas. ¡Disfrutábamos tanto comiendo que ninguno queríamos que se nos terminaran!




Intento hacerlas como siempre la he visto a ella y no consigo que me salgan igual. ¿Cuál era su secreto? ¿El corte de la patata? ¿La temperatura del aceite? ¿El tiempo de freírlas? Fuera lo que fuera, aquellas patatas quedaran en nuestro recuerdo y podremos saborearlas cada vez que cerremos los ojos y nos imaginemos aquella escena en casa de la iaia comiendo las mejores patatas que jamás hemos probado.




T'estimem iaia.

Amb molt de carinyo dels teus nets: Oscar, Helena, Marta y Sandra

lunes, 23 de junio de 2014

Mesa dulce 50 cumpleaños

Después de un tiempo con el blog un poco abandonado vuelvo a publicar con muchas ganas de seguir compartiendo recetas y llenando este pequeño recopilatorio de platos que tanto disfruto haciendo. 
Y, ¿qué mejor manera de volver a publicar que con un acontecimiento único? Y digo único porque 50 años sólo se cumplen una vez en la vida. Así es, ayer fue el cumpleaños de mi madre y por eso hoy le dedico este post. Ella tenía muchas ganas de que llegara su día y celebrarlo con la gente que más quiere y yo tenía muchas ganas de hacerle algo especial. 



Por ese motivo, decidí prepararle una mesa dulce. Después de recorrerme tutoriales, páginas de Internet y, sobretodo, fotografías de Pinterest, me puse a diseñar cómo quería la mesa para mi madre. Realmente, el trabajo que tiene preparar algo así no se llega a apreciar del todo hasta que lo haces. Qué recetas se van a preparar, cómo va a ser la decoración, que colores se van a utilizar, de cuánto tiempo dispones para hacerlo o dónde vas a montarlo son sólo las ideas principales que tienes que tener en cuenta con mucha antelación. Eso si, siempre pensando en quien va dirigida la mesa. 

En mi caso, tenía clara una cosa: el pastel. Hace tiempo que quería hacer un Naked Cake y no podía desaprovechar esta ocasión para hacerlo. El relleno, cómo no, de chocolate blanco. El preferido de mi madre. En cuanto al bizcocho, de chocolate negro intenso para contrastar sabores.
Las galletas opté por hacerlas de dos sabores distintos: de vainilla y de naranja. Las primeras ya las había hecho en otras ocasiones y sabía que en casa gustaban mucho a todos. En cambio, las de naranja, era la primera vez que las hacía. Compré pasta de naranja y se la añadí a la masa. El resultado nos encantó a todos. 
Los cupcakes son de red velvet, un sabor que ya se ha convertido en un clásico de la reposteria, y de coco y piña. Éste, todo un éxito. Seguí la receta del libro de recetas de la Pastelería Hummingbird pero en el buttercream, en lugar de leche de coco cómo indica en el libro, le puse leche normal y coco rallado. Eso si, con menos azúcar. 
Para los que son más tradicionales, hice un brownie de chocolate negro con nueces y tiramisú. La idea de ponerlo en vasitos de yogur de cristal con las cucharitas de madera atadas con baker twine me parece muy acertado para que cada uno se coma el suyo de manera individual. Además que como decoración quedan muy bonitos. 
Para beber, zumos de frutas, batido de chocolate y horchata.



Mi madre se puso muy contenta cuando vió el resultado y eso es lo que me hizo más feliz. Ahora espero que lo recuerde siempre con mucho cariño y yo poder tener otras ocasiones para preparar otra mesa dulce.

¡Espero que a vosotros también os haya gustado!

lunes, 19 de mayo de 2014

Tarta de manzana con streusel y el restaurante L'Hort de Casa

La tarta de manzana és una de las recetas dulces que más éxito tiene cuando la hago. Lo que más me gusta es la versatilidad a la hora de elaborarla y la variedad de ingredientes que encajan a la perfección. Con frutos secos, con chocolate, en masa de hojaldre, con coco o con crema pastelera son sólo algunas de las opciones. 


Una de las mejores que he probado fue el año pasado en el restaurante L'Hort de Casa, en Erts (Andorra). Dimos con este restaurante de casualidad un dia bajando de esquiar y buscando un sitio donde poder comer un plato caliente para combatir el frio. Lo que nos decidió entrar allí fue el aspecto casero que tenian los platos y el precio del menú del mediodia -más que asequible para todos los bolsillos-. Si os digo que desde que comimos allí aquel dia, todas las siguientes veces que hemos ido a Andorra hemos acabado comiendo en el mismo restaurante, deduciréis fácilmente que nos gustó mucho y que es totalmente recomendable. Volviendo a la tarta de manzana de la que os hablaba y que probamos allí,  recuerdo que llevaba crema pastelera y una fina capa de masa de hojaldre. Nos gustó tanto que le preguntamos a la camarera cómo la habían preparado pero, obviamente, se reservó algun ingrediente secreto que no nos quiso revelar. Quizás algun dia consigo que me salga algo parecido.



De momento, esta vez he probado de hacerla con algo nuevo para mí y para los catadores de mis recetas: con streusel. Hacia tiempo que lo queria probar y, a pesar de que se puede utilizar en otros platos como panes o magdalenas, la tarta de manzana fue la elegida. En mi casa gustó tanto que al día siguiente sólo quedaba un trocito pequeño el cual tuvo una corta vida porque alguien se lo comió para desayunar.

Ingredientes:
Para un molde de 20 cm

60 gr de mantequilla a temperatura ambiente
140 gr de harina de reposteria
100 gr de azúcar moreno
1 huevo
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
1/2 cucharadita de canela
1 cucharadita de levadura quimica
80 mo de leche
2 manzanas 

Para la cobertura:
70 gr de harina
1/2 cucharadita de canela
40 gr de mantequilla
70 gr de azúcar moreno

Preparación:

Precalentamos el horno a 170 ºC y engrasamos el molde con mantequilla y harina. 
En primer lugar preparamos el streusel. Ponemos en un bol la harina, la canela, la mantequilla y el azúcar y removemos con las manos hasta que quede una textura parecida a las migas de pan. Reservamos.

Tamizamos la harina, la levadura y la canela. En un bol a parte, batimos con las varillas el azúcar y la mantequilla hasta que quede una textura cremosa. Añadimos el huevo y el extracto de vainilla y seguimos batiendo. A continuación, añadimos la mitad de la leche, luego la mitad de la mezcla de harina, a continuación el resto de la leche, y por último lo que queda de la harina. Batimos hasta que la mezcla sea homogenea. 

Vertemos la mezcla en el molde. Cortamos las manzanas en láminas final y las disponemos encima de la masa. Por último, espolvoreamos el streusel cubriendo toda la superficie de la tarta. 

Horneamos durante unos 40 min o hasta que al pinchar con un palillo éste salga limpio. Dejamos enfriar sobre una rejilla y cuando esté totalmente frio lo sacamos del molde.